que calienta
este cuerpo,
que yacía inerte
en esta tumba empolvada
de recuerdos sucios
y miserables,
nunca te extingas
lléname
de esa paz que necesito,
que la calma me abrume
que sumerja
cada vena
cada arteria.
Permanece
cual cirio encendido,
nunca
te esfumes
nunca te
debilites.
No hay comentarios:
Publicar un comentario